Revisión de evidencia clínica · ESWT

Ondas de choque focales y radiales.

Qué muestran 38 artículos científicos y dos recomendaciones de NICE sobre mecanismos, eficacia, protocolos estudiados, seguridad y límites de las afirmaciones terapéuticas.

Base de evidencia
38 artículos científicos
Guías
2 recomendaciones NICE
Fecha de corte
22 de octubre de 2026

¿Funcionan las ondas de choque?

A veces, en indicaciones seleccionadas; pero «ondas de choque» no describe un único tratamiento uniforme. La señal clínica más consistente aparece en la fasciopatía plantar crónica o refractaria. Los metaanálisis recientes no respaldan el uso rutinario en tendinopatía aquílea media o insercional, y los resultados en tendón rotuliano no superan de forma consistente al placebo cuando ambos grupos realizan carga. Los dispositivos focales y radiales son físicamente distintos, pero las comparaciones directas actuales no establecen un ganador general.

No son intercambiables

La densidad de energía focal y la presión radial expresada en bar no pueden convertirse de forma fiable en dosis equivalentes.

No existe un protocolo universal

Dispositivos, energías, impulsos, intervalos, localización, anestesia y rehabilitación concomitante varían ampliamente.

Mecanismo ≠ resultado

Los hallazgos celulares y animales hacen plausible la mecanotransducción, pero no demuestran regeneración del tendón humano.

Importa la relevancia clínica

Varios resultados estadísticamente significativos quedan por debajo del cambio considerado clínicamente importante.

Diagrama conceptual de energía focal que converge en profundidad y ondas radiales que se dispersan desde la superficie
Comparación conceptual. La energía depositada y la profundidad dependen del generador, el aplicador, el acoplamiento, la diana y la calibración del equipo.

Método y límites

La pregunta clínica incluyó adultos con patologías musculoesqueléticas tratados con ondas focales o radiales, comparadas con placebo, ejercicio o carga, infiltración, fisioterapia, cirugía u observación. Los resultados fueron dolor, función, imagen, retorno a la actividad, consolidación ósea y acontecimientos adversos.

Se consultaron PubMed/MEDLINE, textos completos disponibles en PubMed Central o Europe PMC, recomendaciones de NICE y bibliografías de revisiones sistemáticas. Se priorizaron guías institucionales, revisiones sistemáticas, metaanálisis y ensayos aleatorizados; los estudios celulares y animales se separaron de la eficacia clínica.

Es una revisión crítica de evidencia, no una revisión sistemática formal. No hubo cribado independiente por duplicado, protocolo prerregistrado ni búsqueda multibase completa en Embase, CINAHL y SPORTDiscus. La selección de 38 artículos es curada y trazable, pero no se presenta como exhaustiva.

La terapia focal y la radial no son la misma intervención

CaracterísticaOndas focalesOndas radiales
GeneraciónElectrohidráulica, electromagnética o piezoeléctricaProyectil neumático o balístico que impacta sobre un aplicador
DistribuciónFoco definido y mayor profundidad potencialMáxima presión cerca del aplicador y dispersión radial
Parámetros habitualesDensidad de flujo energético (mJ/mm²), impulsos, Hz y profundidad focalPresión (bar), impulsos, Hz y aplicador
Uso potencialDiana profunda o precisa; alta energía en calcificación o huesoÁrea más amplia y superficial
Evidencia comparativaUna revisión sistemática de 2026 no encontró superioridad general clara en dolor o función; la certeza fue baja o muy baja.

El término inglés shockwave se utiliza a menudo para ambas modalidades, aunque las ondas radiales no comparten todas las propiedades físicas de una onda de choque focal. Contar sesiones o impulsos no permite establecer una dosis equivalente. Véanse van der Worp et al. y el metaanálisis focal frente a radial de 2026.

Remodelado del colágeno: mecanismo plausible, afirmación clínica no demostrada

Los cultivos de tenocitos humanos han mostrado mayor proliferación y síntesis de colágeno tipo I tras la exposición a ondas de choque, y las células derivadas de tendones rotos han presentado cambios en migración y marcadores tenogénicos. Los modelos animales describen angiogénesis, cambios de matriz y una mejor alineación fibrilar durante la reparación. Estos hallazgos apoyan la plausibilidad biológica.

Lo que no demuestran

No demuestran que el dolor o la función mejoren porque un tendón humano haya sido «regenerado» molecularmente. Tampoco establecen una dosis óptima en humanos ni muestran que la modalidad focal regenere mejor que la radial. Los cambios de grosor o señal en imagen no son evidencia molecular.

La evidencia mecanística incluye un estudio de tenocitos humanos procedentes de tres donantes, células de tendones humanos rotos, un estudio equino que también halló desorganización aguda de la matriz y un modelo de Aquiles en rata.

Evidencia por indicación

IndicaciónClasificación actualInterpretación crítica
Fasciopatía plantar crónica o refractariaÚtil en contextoSeñales favorables repetidas en dolor y función, con gran heterogeneidad de protocolos y una recomendación NICE prudente.
Tendinopatía aquílea mediaNo rutinariaDos metaanálisis de 2026 no encontraron beneficio global clínicamente importante frente a placebo o control.
Tendinopatía aquílea insercionalNo rutinariaUn ensayo ciego con 119 participantes no halló beneficio añadido sobre placebo más ejercicio excéntrico.
Tendinopatía rotulianaNo añadida de rutinaNo supera de forma consistente al placebo cuando ambos grupos realizan carga del tendón.
Tendinopatía calcificante del manguitoCasos seleccionadosSeñales sobre dolor, función y reabsorción, pero certeza GRADE muy baja; el lavado percutáneo puede superarla.
Manguito rotador no calcificanteNo rutinariaPequeño efecto analgésico a corto plazo sin beneficio funcional duradero.
Epicondilalgia lateralSegunda línea / inciertaHay efectos estadísticos, pero las diferencias globales suelen quedar por debajo de umbrales clínicamente importantes.
Síndrome de dolor trocantéricoEn investigaciónEfecto pequeño sobre el dolor; la mayoría de los ensayos de la revisión de 2024 tenía alto riesgo de sesgo.
Retardo de consolidación o pseudoartrosisInvestigación especializadaPrometedor, pero predominan estudios no aleatorizados y no sustituye de forma general la valoración quirúrgica.

Fasciopatía plantar

Un metaanálisis y metarregresión de 2024 con 11 ensayos aleatorizados halló mejoría del dolor con tratamiento focal y radial; los parámetros influyeron en los resultados y la tolerabilidad. Otra revisión de 16 estudios favoreció a ESWT frente a la infiltración con corticoide a tres y seis meses en algunos resultados de dolor y función. Sin embargo, un análisis de 14 ensayos encontró solo una pequeña reducción del grosor fascial y ninguna ventaja significativa en dolor frente a otras intervenciones no quirúrgicas. NICE sigue describiendo una eficacia inconsistente y recomienda gobernanza, consentimiento y auditoría o investigación. Lippi et al. · Cortés-Pérez et al. · Simental-Mendía et al.

Tendinopatía aquílea

Los ensayos antiguos y una revisión de 2022 sugerían beneficio en algunos protocolos para la porción media. La imagen actual es menos favorable: un análisis de 2026 con nueve ensayos y 557 participantes no encontró una mejoría clínicamente relevante y desaconsejó su uso rutinario; otro metaanálisis de 2026 con ocho ensayos controlados con placebo y 458 participantes tampoco halló beneficio global. La posible señal en síntomas inferiores a 12 meses fue exploratoria. Korakakis et al. · Ni et al.

Tendón rotuliano, epicondilalgia y hombro

Un metaanálisis en red de 37 ensayos sobre tendinopatía rotuliana no encontró superioridad de ESWT frente al placebo cuando ambos grupos realizaban carga excéntrica. En epicondilalgia lateral hay diferencias estadísticas, pero los efectos agrupados suelen ser inferiores al cambio clínicamente importante; la infiltración con corticoide puede actuar antes, mientras que ESWT podría comportarse mejor a medio plazo. En la tendinopatía calcificante del hombro, el tratamiento focal de mayor energía puede mejorar dolor, función y reabsorción, pero la revisión de 2024 calificó la certeza como muy baja. Cochrane encontró pocos beneficios clínicamente importantes en el conjunto de la patología del manguito. Challoumas et al. · Karanasios et al. · Brindisino et al. · revisión Cochrane.

Protocolos estudiados, no prescripciones universales

IndicaciónEjemplos utilizados en ensayosLimitación importante
Fasciopatía plantar1.500–3.000 impulsos; 3–5 sesiones, a menudo semanales; focal o radialGran variación de energía, localización y comparador; parámetros óptimos desconocidos.
Aquiles medioRadial: 2.000 impulsos, 8 Hz, 3 bar y tres sesiones semanales en ensayos clásicosLos metaanálisis recientes no respaldan el uso rutinario pese a los primeros estudios positivos.
Aquiles insercionalUnos 2.000 impulsos a 2,5–3 bar y tres sesiones; a veces junto a ejercicio excéntricoUn ensayo ciego grande no halló beneficio añadido sobre placebo más ejercicio.
Tendón rotulianoFocal: 1.000–2.000 impulsos a unos 4 Hz; radial: 2.000 a unos 8 Hz; tres sesiones semanalesNo existe una ventaja consistente sobre placebo cuando se mantiene la carga.
Epicondilalgia lateralFocal: 2.000 a unos 0,2 mJ/mm²; radial: 2.000–4.000 a unos 2,5 bar; tres sesionesLas comparaciones directas son pequeñas y de baja certeza.
Hombro calcificanteFocal: 1.500 a unos 0,3 mJ/mm²; radial: 2.000 a unos 2,5 bar; 3–4 sesionesLa alta energía parece más eficaz, pero la certeza sigue siendo muy baja.
PseudoartrosisProtocolos focales de alta energía guiados por imagen; una o más sesionesIndicación especializada; no deben extrapolarse protocolos de tendón.

No conviertas bar en mJ/mm²

La energía realmente depositada depende del equipo, el generador, el aplicador, la profundidad focal, el acoplamiento y el tejido. «Tres sesiones» es una pauta frecuente en investigación, no un óptimo demostrado. La anestesia local y la rehabilitación concomitante también varían y pueden modificar los resultados.

Seguridad, contraindicaciones e incertidumbre

Los efectos comunicados con mayor frecuencia son dolor durante o después de la aplicación, eritema, equimosis o hematoma, edema superficial y hormigueo o entumecimiento transitorio. La cefalea o migraña es menos frecuente. Una revisión de Aquiles de 2026 notificó dos roturas tendinosas después de tratamiento focal; los diseños disponibles no permiten establecer causalidad ni estimar un riesgo absoluto fiable atribuible al tratamiento.

Las revisiones y guías de práctica derivadas de ISMST suelen considerar el embarazo, la infección activa u osteomielitis, la neoplasia en el foco y la coagulopatía relevante como contraindicaciones o precauciones mayores. La alta energía no debe dirigirse al pulmón o pleura, cerebro, nervios principales o una placa de crecimiento abierta. La anticoagulación, los dispositivos implantados, una infiltración reciente con corticoide y la anatomía neurovascular local exigen valoración individual.

La recomendación de evitar antiinflamatorios, hielo o ejercicio intenso inmediatamente después aparece en revisiones de práctica, pero no tiene la misma fuerza de evidencia que las exclusiones anatómicas o el riesgo hemorrágico.

Límite clínico

Esta revisión es educativa. No diagnostica una lesión, selecciona un dispositivo, prescribe energía ni determina si las ondas de choque son adecuadas para una persona concreta.

Ocho errores de interpretación que conviene evitar

  1. Llamar «regeneración» a una reducción del dolor.
  2. Inferir remodelado molecular del colágeno a partir del grosor ecográfico.
  3. Mezclar tendinopatía aquílea media e insercional.
  4. Tratar los parámetros radiales y focales como dosis equivalentes.
  5. Usar un comparador débil para afirmar superioridad clínica general.
  6. Equiparar significación estadística con beneficio relevante.
  7. Ignorar la carga, la anestesia, la continuidad deportiva y la duración de los síntomas.
  8. Convertir un protocolo publicado en una prescripción individual.

Referencias: 38 artículos científicos

Todos los enlaces de PubMed se comprobaron el 22 de octubre de 2026. Los títulos se conservan en el idioma original de publicación.

  1. Tenforde AS et al. Best practices for extracorporeal shockwave therapy in musculoskeletal medicine. PM&R. 2022.
  2. Auersperg V, Trieb K. Extracorporeal shock wave therapy: an update. EFORT Open Reviews. 2020.
  3. van der Worp H et al. ESWT for tendinopathy: technology and clinical implications. 2013.
  4. Rhim HC et al. Use of extracorporeal shockwave therapies for athletes and physically active individuals. BJSM. 2024.
  5. Stania M et al. Efficacy of radial and focused shockwave therapy for tendinopathy. Scientific Reports. 2026.
  6. Al-Abbad H et al. Effects of shockwave therapy on musculoskeletal imaging outcomes. 2020.
  7. Lippi L et al. Efficacy and tolerability in plantar fasciopathy. 2024.
  8. Simental-Mendía M et al. Effect on plantar fascia thickness. 2024.
  9. Cortés-Pérez I et al. ESWT compared with corticosteroid injection in plantar fasciitis. 2024.
  10. Wang YC et al. Different energy levels in focused and radial ESWT for plantar fasciitis. 2019.
  11. Lou J et al. ESWT without local anaesthesia for recalcitrant plantar fasciitis. 2017.
  12. Malay DS et al. ESWT versus placebo for chronic proximal plantar fasciitis. 2006.
  13. Rompe JD et al. Radial treatment with plantar-fascia stretching. 2015.
  14. Rompe JD et al. Plantar fascia-specific stretching versus radial ESWT. 2010.
  15. Korakakis V et al. Shockwave therapy for midportion and insertional Achilles tendinopathy. 2026.
  16. Ni T et al. ESWT versus sham for chronic Achilles tendinopathy. 2026.
  17. Paantjens MA et al. ESWT for midportion and insertional Achilles tendinopathy. 2022.
  18. Mansur NSB et al. Shockwave plus eccentric exercise versus eccentric exercise alone. 2021.
  19. Rompe JD et al. Eccentric loading compared with shockwave for insertional Achilles tendinopathy. 2008.
  20. Rompe JD et al. Eccentric loading with or without shockwave for midportion Achilles tendinopathy. 2009.
  21. Rompe JD et al. Eccentric loading, shockwave or wait-and-see for Achilles tendinopathy. 2007.
  22. Charles R et al. Effectiveness in patellar, Achilles and plantar conditions. 2023.
  23. Challoumas D et al. Management of patellar tendinopathy: network meta-analysis. 2021.
  24. Zwerver J et al. No effect in jumping athletes with patellar tendinopathy. 2011.
  25. Thijs KM et al. Shockwave combined with eccentric training for patellar tendinopathy. 2017.
  26. Karanasios S et al. Clinical effectiveness in lateral elbow tendinopathy. 2021.
  27. Yoon SY et al. Does shockwave type influence effectiveness in lateral epicondylitis? 2020.
  28. Zhang L et al. ESWT versus corticosteroid injection for chronic lateral epicondylitis. 2024.
  29. Surace SJ et al. Shockwave therapy for rotator-cuff disease. Cochrane. 2020.
  30. Brindisino F et al. Effectiveness for calcific rotator-cuff tendinopathy. 2024.
  31. Kamonseki DH et al. ESWT for non-calcific rotator-cuff tendinopathy. 2024.
  32. Rhim HC et al. ESWT for greater trochanteric pain syndrome. 2024.
  33. Willems A et al. Shockwave treatment for delayed union and nonunion fractures. 2019.
  34. Vetrano M et al. Human tenocyte proliferation and collagen synthesis. 2011.
  35. Leone L et al. In-vitro effects on ruptured human tendon-derived tenocytes. 2012.
  36. Rinella L et al. Tenogenic differentiation of human adipose-derived stem cells. 2018.
  37. Bosch G et al. Focused ESWT effects on collagen matrix and gene expression. 2009.
  38. Yoo SD et al. Nanostructural and biomechanical responses in an Achilles animal model. 2012.

Recomendaciones institucionales

Estado de la revisión: búsqueda bibliográfica hasta el 22 de octubre de 2026; página publicada el 23 de octubre de 2026. No se respalda ningún dispositivo o fabricante. Nuevos ensayos de alta calidad podrían modificar estas conclusiones.

¿Quieres aplicar evidencia en un entorno de fútbol?

Conoce mi trabajo en liderazgo de rehabilitación, formación de personal y apoyo a decisiones basadas en criterios para clubes y academias.

Trabajo profesional con clubes