Lesión del sóleo — Fútbol de alto rendimiento
Rehabilitación basada en criterios estratificada por localización BAMIC (MTM, MTL, MTC, MFA, MFP).
Miembro inferior · Rodilla — quirúrgico · Nivel élite
Protocolo de rehabilitación basado en criterios para la reconstrucción combinada de LCA + LAL con autoinjerto isquiotibial y gracilis, diseñado para fútbol profesional. Objetivos: RTT semana 28–32 y RTP semana 36–40.
Autor y revisión clínica: Iván López Martínez, fisioterapeuta deportivo y especialista en rehabilitación.
Contenido revisado el 15 de agosto de 2026. Recurso educativo para profesionales cualificados; la progresión requiere valoración individual y criterio clínico. Las referencias y limitaciones figuran más abajo.
Este protocolo guía la rehabilitación del deportista tras una reconstrucción intra-articular del LCA combinada con una reconstrucción extra-articular anatómica del LAL. El doble procedimiento aborda tanto la inestabilidad translacional anteroposterior (LCA) como la laxitud rotacional anterolateral (LAL), y reduce las tasas de re-rotura del injerto en deportistas jóvenes con deportes de pivote frente a la reconstrucción aislada del LCA.
La progresión está gobernada por criterios objetivos, no por fechas de calendario. Los rangos temporales son guías clínicas — cada transición de fase requiere que el deportista cumpla los umbrales de fuerza, ROM, derrame y testing funcional antes de avanzar.
El programa se organiza en cinco fases progresivas, cada una con objetivos, intervenciones y criterios de progresión explícitos.
Control inflamatorio, protección tisular y activación temprana del cuádriceps. El AMI se aborda a nivel reflejo medular mediante crioterapia y NMES superpuesta a contracción voluntaria. Extensión pasiva completa simétrica con la pierna contralateral, obligatoria. Movilizaciones rotulianas para prevenir artrofibrosis. Isométricos de isquiotibiales reintroducidos con cuidado desde la semana 2 para proteger la zona donante.
Normalización de la marcha sin muletas, ROM completa (0–120°+), carga temprana en cadena cinética cerrada y entrenamiento propioceptivo. Acondicionamiento aeróbico mediante bicicleta estática y piscina cuando esté disponible.
Trabajo bilateral y unilateral con intensidad progresiva. Objetivos de simetría de cuádriceps e isquiotibiales por encima del 70% LSI. Introducción de carrera de baja intensidad en alter-G o cinta una vez cumplidos los criterios.
Resistencia pesada lenta para acondicionamiento del tendón y del injerto, pliometría progresiva (bilateral → unilateral), drills de cambio de dirección y reintroducción en campo. Simetría de fuerza ≥90% LSI antes de progresar a pliometría avanzada.
Acondicionamiento específico de fútbol, reintroducción del contacto, drills específicos por posición e integración progresiva en entrenamientos de equipo. El alta final RTP está condicionada por la batería de hop tests, isocinético, exposición en campo y disposición psicológica (ACL-RSI).
El protocolo integra la literatura contemporánea sobre la reconstrucción combinada LCA + LAL y el manejo del AMI:
El protocolo completo contiene cada fase con prescripción detallada de ejercicios, criterios de progresión y reglas de banderas rojas. Gratis para profesionales cualificados de la salud y el rendimiento.
Añadir una reconstrucción anatómica del LAL al injerto de LCA reduce significativamente la tasa de re-rotura del injerto en deportistas jóvenes con deportes de pivote (Sonnery-Cottet et al., AJSM 2017). El LAL controla la laxitud rotacional anterolateral que un injerto aislado de LCA no puede contener completamente, especialmente en fútbol.
Este protocolo apunta a Return-To-Training (parcial, sin contacto) en la semana 28–32 y a Return-To-Play (contacto completo, competitivo) en la semana 36–40. La progresión está guiada por criterios, no por calendario — simetría de fuerza, hop tests, exposición en campo y disposición psicológica condicionan cada fase.
El AMI (Inhibición Muscular Artrogénica) es la inhibición a nivel reflejo medular de la activación del cuádriceps tras lesión y cirugía de rodilla. Sin tratar, retrasa la recuperación de fuerza durante meses. La clasificación SANTI (Sonnery-Cottet et al., KSSTA 2025) gradúa la severidad del AMI y guía la NMES superpuesta a contracción voluntaria desde la semana 1.
La lógica general de fases se mantiene, pero la cronología y las pautas de protección del injerto están ajustadas a la técnica combinada LCA + LAL con autoinjerto isquiotibial + gracilis. Las reconstrucciones aisladas de LCA con injertos BTB o de tendón cuadricipital tienen otras consideraciones tempranas y deben seguir protocolos específicos del injerto.